Café… ¿solo?

Resulta curioso cómo los sueños se desvanecen apenas despertamos. Tú me decías que para evitar que sucediera debías contárselo a alguien nada más despertar y siempre antes de desayunar, como si el café y las tostadas fueran una prolongación de la frontera entre los dos mundos. Esta mañana no quiero olvidar lo que he soñado,... Leer más →

Australia

Ella tenía un tarro de cristal en el que iba metiendo monedas de cinco duros, era un recipiente grande, supongo que algún día albergó aceitunas de esas aliñadas que le gustaban o de esas cebollitas que cogían un tono rosado con el tiempo. Llevaba años introduciendo monedas, alguna que le sobraba cuando venía de hacer... Leer más →

Ser Nada

Hoy duele tanto que no puedo escribir. Normalmente en los márgenes del dolor y la tristeza fluyen los textos más melancólicos y hermosos, pero hoy es tan espeso que me cuesta dar un paso, perfilar una letra, describir, siquiera, el profundo abismo en el que me sumerjo, de aguas frías y oscuras, sin apenas aire... Leer más →

Por el resquicio de un sueño oxidado

Hubo una vez una mujer que soñaba más que vivía. Y no porque su vida fuera especialmente lamentable, ni mucho menos, pero se sentía tan atrapada en esa maraña de rutinas y tareas que se había tramado a su alrededor, como una conspiración lenta y silenciosa, que tenía la urgente necesidad de liberarse, de huir.... Leer más →

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