Tibia, espesa… y jugosa.

Apenas comenzó la noche supe que hoy tampoco mataría a nadie. No es que hubiera prisa, la primera víctima de un asesino en serie es la más importante ¿no? la que inicia esa aventura por el camino del crimen y, además, es también la que va a marcar las pautas a seguir en mi prometedor... Leer más →

Nunca nos quedó París

Ninguno de los dos lo quiso reconocer. Y ahora, cuando las marcas de tus uñas en mi espalda ya se han borrado (¿sabes que también arqueas los dedos de los pies cuando te corres?) ahora, París ya no nos parece tan factible ni tan romántico. Soñábamos en voz baja, ¿te acuerdas? Nos venía bien hacerlo... Leer más →

Conjugándote

Soy tu tiempo indefinido tu pretérito imperfecto repleto de manchas y tachones de renglones vacíos entre lineas manuscritas de apresurada letra. Soy tu lágrima contenida la que no llega a brotar la más amarga. Quisiera aliviarte la tensión de la espalda abrazarte por detrás, sigiloso y erizar tu nuca con un beso. Me gustaría sentirme... Leer más →

Angela

No me pidas que te olvide. No pretendas que deje de quererte, o que te odie. Todavía no sabes cómo funciona esto ¿verdad? Solo dime una cosa… mírame a los ojos y dime que no me quieres. Entonces desapareceré de tu vida por completo, pero dímelo. Dímelo con la mirada, que pueda leerlo en tus... Leer más →

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