No lo sabes

Solo sé que no sabes nada

de mí, de ti, de la lluvia

y las evidencias…

Que el mar de dudas te cubrió

sin coger aire

antes de que te sumergiera la ola

mirada turbia, lágrimas y sal

No me ajusté a tus patrones

medidas estándar de talla pequeña

prejuicios encorsetados

relaja la cremallera y las doctrinas

que el sexo no reside en la entrepierna  

ni al amor lo alberga el corazón

Que no sabes nada

de ti, de mí, de la noche

Que ya no espero lo que prometió tu boca

que la realidad me lo escupió a la cara

que tu sonrisa ya no es la llave

ni tus besos

ni tus sabias manos que tocan allí donde es

donde el tacto se convierte en suspiro

donde piel y carne se estremecen

donde el placer acuna al dolor

nana de adultos que adormece

pero no lo duerme, ni amordaza.

Que compartiste mi cama, pero no mis sueños

sábanas pegadas al cuerpo delimitando siluetas

cadáveres templados envasados al vacío

No sabes nada

y en la nada me disuelvo

junto a trocitos de ti, de mí, de la lluvia

y tus mentiras…

Francisco J. Berenguer