Los casuales desencuentros

Casual desencuentro

Lo percibí en tu mirada esa mañana

mi café humeaba y el tuyo estaba frio

mi beso fue tierno y lo tuyo no fue un beso

labios tensos sin color, ni calor

Besé la fachada de una relación en ruinas

muro de piedra con tatuajes de grafiteros

donde yo ya no pintaba nada

ni dibujaba sonrisas

en tu rostro

Fue en el mismo bar donde nos conocimos

encuentro casual en un día de lluvia

seres anónimos que coinciden

aprovechando un despiste del destino.

Los desencuentros son distintos

uno no se vuelve desconocido, de repente

aunque lo pretendas

uno no sale por la puerta y la historia se acaba

aunque así debiera ser

como cerrar un libro inacabado

sin anhelar finales dolientes o felices

olvidar personas y comienzos

Yo, ya no te reconozco, aprendo rápido

 ya no recuerdo si ese día llovía

y fue el sol lo que deslumbró y no tú

Deberíamos gestionar nuestras casualidades

y dejar de escribir versos inútiles

en paredes de cristal

donde todo cambia de significado

visto desde el otro lado.

Francisco J. Berenguer