Cartas que nunca se enviaron

Tenía tanto que contarte, todavía

pero nos quedamos sin tiempo, ni estaciones

andenes vacíos repletos de invierno

Que no vean que sufres, no temas

las heridas del corazón se leen en la mirada

¿y quién te mira hoy a los ojos?

¿quién te ama como yo… quién te amará?

Perdí la batalla, la guerra, perdí la vida

he perdido los sueños, te he perdido

Alimentamos al destino con fruta prohibida

creamos paraísos sobre raíces ajenas

inestables okupas de sentimientos ilegales

Nos expulsamos mil veces

y mil veces nos perdonamos

pero lo eterno es corto para los mortales

obsolescencia de amor programada

Violación de tiempo y espacios corporales

sexo prematuro sin la protección de la cordura

preñados de ilusiones

de realidad abortadas

Tenía tanto que contarte, todavía

pero ya no me quedan palabras

ni voz, ni tinta… ni alma

 

Francisco J. Berenguer