De mar y espuma

Ella lo creó a partir de un sueño su sueño, su deseo con un poco de arena gruesa del acantilado …una pizca de sal, una pincelada de espuma… La curiosidad calmó el embate de las olas y la mar, expectante, se tornó espesa latente y silenciosa Ella continuó, ajena a las mareas, moldeando sus músculos […]

Leer Más

Mi deseo impropio y tus hoyuelos de Venus

Y sigues con esa manía tuya de etiquetar, de clasificarlo todo, de marcar diferencias entre las longitudes y latitudes de esta cama alquilada por horas. Que si esto no es amor, ni siquiera un querer, que tan solo es sexo, pasión de cuerpos malheridos, refugio solitario, subversivo instigador de orgasmos y confesiones. Desiste de pensar, […]

Leer Más

La suave brisa de los tiempos

Quisiera retroceder en el tiempo hasta el momento en el que nos conocimos… y volver a empezar. No me refiero a cuando hace cuarenta años, tras aquel concierto de rock, en el aparcamiento, vomitaste sobre mis pantalones todo el vodka que habías ingerido, casi sin sentir, cuando dabas botes cerca del escenario, desafiando y desafinando […]

Leer Más

Antes de apagar la luz

Si no fuera imposible se podría decir que vuestra cama medía kilómetros y kilómetros, al menos esa era la distancia real que os separaba esa noche, porque cada centímetro se multiplicaba por mil y cada arruga en las sábanas era una cordillera insalvable que se erguía, imponente, entre los dos. Cada uno en su lado, […]

Leer Más

Mi pretérito perfecto

Tengo cuadernos de fotos repletos de recuerdos, de viajes, de imágenes de nuestros hijos, de vacaciones en la playa, de cumpleaños, de cenas con amigos y alguno de tus poemas. Los repaso cuando nadie me ve. No soporto las bromas de mi hermana cuando me dice que parezco una vieja loca, siempre mirando libretas vacías. […]

Leer Más

El miedo latente

Estás en la cama de tu hija, tumbada a su lado, con una manita entre las tuyas. Atendiste a su llamada esa noche cuando te reclamó en un grito ahogado y te dijo: “Mamá, tengo miedo”. Y enseguida viste, en sus ojos llorosos, su miedo y en él reconociste el tuyo, el que habías albergado […]

Leer Más

Cartas que nunca se enviaron

Tenía tanto que contarte, todavía pero nos quedamos sin tiempo, ni estaciones andenes vacíos repletos de invierno Que no vean que sufres, no temas las heridas del corazón se leen en la mirada ¿y quién te mira hoy a los ojos? ¿quién te ama como yo… quién te amará? Perdí la batalla, la guerra, perdí […]

Leer Más