Ser Nada

Hoy duele tanto que no puedo escribir.

Normalmente en los márgenes del dolor y la tristeza fluyen los textos más melancólicos y hermosos, pero hoy es tan espeso que me cuesta dar un paso, perfilar una letra, describir, siquiera, el profundo abismo en el que me sumerjo, de aguas frías y oscuras, sin apenas aire en mis pulmones.

Hoy duele tanto que me resulta imposible localizar el origen, de dónde surgió o cuándo; abarca todo lo que alcanzo a ser, a recordar, a pensar…

Vuelvo a ser abducido por ese sueño recurrente en las noches de soledad absoluta. Un sueño en el que me veo desnudo en la cama, en posición fetal, y en el que mi cuerpo va reduciendo de tamaño y comienza a hacerse más y más pequeño hasta desaparecer…

Puede parecer inquietante, pero para mí es la paz más absoluta, donde no existe el amor, ni el tiempo ni el dolor.

Ser nada…

 

Francisco J. Berenguer