Ángeles dormidos

Vuelvo a tropezar, mamá, y no estás no estás para curar mis heridas de niño soplando mis rodillas y mis lágrimas aliento mágico de madres mercromina y tiritas, sana sana… Mis heridas ahora sangran hacia dentro solo las siento, solo las sufro ¿Quién sanaba las tuyas, mamá? ¿Quién las besaba y te acariciaba el alma?... Leer más →

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