Antes de la medianoche

Cuando estuve en calma elegí mis miedos

los cubrí de sombras

los escondí bajo la cama.

De niño los miedos se adhieren a la piel

sin poder evitarlo

como si fuera el precio por la inocencia.

Ahora es distinto

tú temes a lo que quieres temer

de lo que te gusta refugiarte

de lo que usas como pretexto

o a lo que más deseas.

Pero existe un miedo que no se presta a elección

un miedo adulto que te va calando

como lluvia fina, casi sin sentir.

El temor a la soledad

no a estar solo

a la soledad eterna

la angustia de sentir

que cuando te vayas definitivamente

nadie te eche de menos…

 

Francisco J. Berenguer

 

 

 

 

Escrito por

Solo tenemos dos vidas, la tangible, la que llamamos real, y la que soñamos o imaginamos. Cuando me piden que hable sobre mí siempre dudo hasta dónde profundizar, quizá ni yo mismo me conozca tanto para hablar sobre cómo soy. Prefiero escribir y que lo que refleje en esas lineas me describa, que hable de mi realidad, de mis sueños, de mis miedos, de lo que quiero ser o, incluso, de lo que aborrezco. Nuestras vidas discurren sobre pedazos de sueños rotos. Yo imagino sueños, creo mundos y construyo personajes e historias cada día. Me dicen que eso no es real, que tengo que salir y disfrutar de lo que la vida me ofrece, pero cada uno busca su parcela de felicidad y se intenta quedar donde la encuentra. No soy mucho más que eso, lo que lees, lo que imagino y lo que escribo.

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