Nunca nos quedó París

Ninguno de los dos lo quiso reconocer. Y ahora, cuando las marcas de tus uñas en mi espalda ya se han borrado (¿sabes que también arqueas los dedos de los pies cuando te corres?) ahora, París ya no nos parece tan factible ni tan romántico. Soñábamos en voz baja, ¿te acuerdas? Nos venía bien hacerlo... Leer más →

Ángeles de piedra

Anhedonia: Incapacidad para experimentar placer. Pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades. Falta de reactividad a los estímulos habitualmente placenteros. Crees que es un sueño, tan solo un mal sueño. Fruto germinado de semillas rancias cuyas raíces invaden tus entrañas, se enredan, se entrelazan alrededor de tu estómago, lo oprimen, lo penetran,... Leer más →

Mejor no preguntes

Tú siempre querías saber más pero hacías las preguntas equivocadas y las respuestas reñían con tus expectativas Inquietud y frustración en la misma danza baile cognitivo del insconsciente colectivo el placer onírico y la realidad que evitas Yo me quedo en la barra Hace tiempo que dejé de bailar Hace tiempo que dejé de escuchar... Leer más →

Entre amigas

“Si quisiera hacerlo lo haría… si pudiera” La beso todas las noches antes de dormir y no importa que no me corresponda de la misma forma. También beso a otra distinta por la mañana, a otra más cada ocho horas y, bueno, tengo otra reservada por si algún día la cosa se pone muy fea,... Leer más →

El sexo sentido

Fue ayer o hace diez años, quizá más… Se conserva tan nítido en mi memoria que parece que te estoy viendo ahora mismo, al contra luz de la ventana, cómo te vas vistiendo. No existe nada más erótico y hermoso que observar a una mujer mientras se viste tras una larga noche de amor. El... Leer más →

El otro lado del muro

Noté humedad en la espalda cuando me empujaste contra el muro del cementerio. Sabía que no era agua de lluvia, ni el relente de la noche lo que me mojaba. Era la humedad viscosa de la sangre de los que habíais fusilado antes. Escuché los disparos desde la camioneta donde me tenías con las manos... Leer más →

La química aplicada

Llueve con fuerza… lloverá… y tú dirás que no hace falta que me vaya, que no me entiendes. El café frío, como tu mirada, como el gélido espacio que se abrirá entre los dos. Me sorprenderá que no se forme vaho cuando respiremos. Recuerdo lo que pasará mañana. El alcohol no combina bien con los... Leer más →

En cuerpo ajeno

A veces parece que la tierra gira en dirección contraria a la que estamos acostumbrados, como si un día te levantas de dormir y alguien hubiese alterado la posición de todos los muebles de tu casa, como si a mitad del juego te cambian las reglas. Y te sientes desubicado, perdido, asustado, como recién despertado... Leer más →

Agua y tú

Me miras y sonríes de la manera más hermosa que recuerdo Porque cada sonrisa es única como las huellas dactilares ¿Cuánto se puede vivir sin comer? ¿y sin beber? ¿cuánto podría sobrevivir sin ti? Te das la vuelta en la cama y te acercas y tus curvas encajan en las mías reconocimiento de piel, de... Leer más →

Conjugándote

Soy tu tiempo indefinido tu pretérito imperfecto repleto de manchas y tachones de renglones vacíos entre lineas manuscritas de apresurada letra. Soy tu lágrima contenida la que no llega a brotar la más amarga. Quisiera aliviarte la tensión de la espalda abrazarte por detrás, sigiloso y erizar tu nuca con un beso. Me gustaría sentirme... Leer más →

Mi tiempo imperfecto (parte 2, final)

Conforme te acercas notas algo extraño en él, no sabes exactamente qué es, quizá la forma en la que está sentado, te recuerda a un maniquí, como si alguien lo hubiera colocado así en una posición algo forzada y no pudiera moverse a voluntad. Su cuerpo había cambiado, era un hombre corpulento de más de... Leer más →

En silencio

Que calle la luz y las sombras la amordacen que calle el tiempo y cada segundo se pierda en el abismo que calle Dios, aunque nunca me haya hablado que ni la lluvia suene al caer, en mi piel cada gota duele que calle el silencio que ensordece, que oprime, que angustia No quiero ánimos,... Leer más →

Desapego. — Matahari

Dejar ir, soltar, desapegarse. Hemos escuchado innumerables veces estas palabras, estas tres palabras que suenan tan simples pueden resultar sumamente difíciles de hacer. Lo que sucede es lo siguiente; desde que somos chicos estamos condicionados a aferrarnos a las cosas, a las personas a todo aquello que consideramos cercano y nos hacen sentir seguros […] a... Leer más →

Mi tiempo imperfecto (parte 1)

Suena el despertador y te levantas rápido, sin pensar ni concederte unos minutos al plácido retoce entre sábanas, como un militar de postguerra al toque de diana, como una madre colmada de responsabilidades y millones de cosas por hacer. Caminas medio sonámbula por el pasillo, con la bata a medio anudar, hacia la habitación de... Leer más →

Y yo también te quiero (parte 2)

“y reconozco ese clic metálico… es el sonido del percutor…” Pero seguidamente no se escuchó ninguna detonación, ningún disparo. Ninguna bala atravesó su cráneo esparciendo sus sesos sobre el desayuno. Carla lo rodeó desde atrás, se puso delante de él y estampó la pistola con furia sobre la mesa. Todo tembló por la fuerza del... Leer más →

Y yo también te quiero (parte 1)

Me pones el desayuno en la mesa con la misma sonrisa de anoche cuando acabamos de discutir. Pensé en pedirte perdón esta mañana, pero veo que no hace falta, que has entrado en razón. Eres tan terca, a veces. ¿Cuándo comprenderás, de una vez, que mis necesidades de sexo son diferentes a las que encuentro... Leer más →

Antes de la medianoche

Cuando estuve en calma elegí mis miedos los cubrí de sombras los escondí bajo la cama. De niño los miedos se adhieren a la piel sin poder evitarlo como si fuera el precio por la inocencia. Ahora es distinto tú temes a lo que quieres temer de lo que te gusta refugiarte de lo que... Leer más →

Miriam

Me voy. No huyo de ti, no creas. La huida es de mí misma, porque si continuara siendo yo, nunca conseguiría dejarte. Mañana encontrarás el apartamento vacío, tal y como yo lo he sentido todo este tiempo. Es necesario. Es lo mejor para los dos. Para ti, para mí, para tus hijos, para tu mujer.... Leer más →

Mi pequeña adicción

¿Existe algún límite para el sufrimiento?   No sé, algo, una línea imaginaria, un tope que te pegue en la cabeza cuando te intentes volver a levantar, un puto zumbido en los oídos… algo que impida que se acumule, que te inunde, que te ahogue, que te destroce por dentro y que te agriete por fuera.  ... Leer más →

Fundido en negro

A mi madre. En términos cinematográficos “fundido en negro” se refiere a cuando, al final de una película o secuencia, la imagen va desapareciendo lentamente hasta quedarse la pantalla totalmente oscura. Tal vez la muerte sea algo parecido. El cerebro se va desconectando de los sentidos y lentamente… se apaga. ¿Alguna vez habéis perdido el... Leer más →

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